Hoy se cumplen dos meses desde que la Corte Suprema de Justicia le ordenó a YPF que haga público el contenido del contrato que firmó con la estadounidense Chevron. En medio del silencio de la petrolera al respecto, un ex funcionario pidió conocer si el monto del sueldo de Miguel Galuccio, presidente y CEO de la petrolera, también está ligado a ese convenio “secreto”.

El ex subsecretario de Combustibles Cristián Folgar (renunció en diciembre de 2007) se presentó ante la Oficina Anticorrupción para solicitar que YPF cumpla el fallo e informe sobre el contrato con Chevron. Pero Folgar –economista, experto en energía y profesor universitario– va un paso más allá.

“Hay personas físicas vinculadas a YPF que decidieron violar las previsiones del decreto 1172/03 (de acceso a la información pública)”, expresó en su escrito.
Folgar pide investigar a Galuccio y a Rodrigo Cuesta, director de Asuntos Legales de YPF cuando se firmó el convenio con Chevron y actual fiscal ante la Cámara de Apelaciones en lo Civil y Comercial Federal.

Galuccio fue el principal promotor para catalogar como “confidencial” al contrato con Chevron. “¿Puede ostentar esas funciones un profesional que negó indebidamente información justamente al pueblo de la Nación, que es en definitiva el titular del 51% de las acciones de YPF?”, pregunta Folgar en la presentación que realizó ante la Oficina Anticorrupción.

El sueldo que cobra Galuccio también es secreto. “Es costumbre en empresas del tamaño de YPF que los miembros del directorio y otros profesionales ‘críticos’ tengan un paquete de beneficios previamente acordados en caso de ‘salida’ de la empresa (en la jerga de la industria estas cláusulas se conocen como cláusulas “paracaídas”)”, explica Folgar. “Si alguno de ellos fue responsable del ocultamiento del contrato, me pregunto si corresponde que cobren esos beneficios”, plantea.

Su pedido de investigación ya tiene el sello de la Oficina Anticorrupción. La titular de esa dependencia, Laura Alonso, todavía no tuvo acceso a la denuncia.
La Corte Suprema de Justicia determinó, en su fallo, que el contrato entre Chevron e YPF fue calificado indebidamente como confidencial. Folgar espera que esa decisión traiga consecuencias con nombre y apellido.

“Si nadie fuera responsable, el fallo de la Corte sólo se limitaría a lograr la publicidad del acuerdo, y eso sentaría las bases para que la propia YPF u otras entidades en situaciones equivalentes nieguen información y solo la publiquen luego de toda una larga discusión administrativa y judicial”, argumenta Folgar.

Cuesta – uno de los alfiles del ex ministro de Economía Axel Kicillof en YPF– convalidó tanto el convenio con Chevron como los beneficios que recibió Galuccio.

Aunque los salientes funcionarios de Economía ahora cuestionan por lo bajo al petrolero –cuyas funciones serán recortadas en la próxima asamblea de accionistas, en abril–, le dieron vía libre para estos acuerdos.

Fuente IEco