En comparación con el nivel del mes previo, el sondeo privado detectó una leve disminución nominal de 0,1% si se consideran factores estacionales, mientras que si estos se corrigen, la actividad se elevó 0,2%. Esto es, virtualmente se estancó en un muy bajo estándar relativo.

Ese comportamiento fue casi una constante en el curso del año, habida cuenta que el promedio de la producción manufacturera acumuló para el período enero – octubre, una disminución 0,3 por ciento.

Los economistas de FIEL consideran que “hacia los próximos meses se requieren correcciones de política económica que permitan reencauzar la recuperación industrial afectada en los meses recientes por una más ceñida restricción al acceso a las divisas y al deterioro de la situación económica en Brasil”.

Alzas y bajas

El ranking sectorial de crecimiento acumulado para los primeros diez meses del año continuó siendo liderado por la producción de alimentos y bebidas con 3,4%, seguido por la metalmecánica 2,5%; procesamiento de petróleo 1,9%; insumos textiles 1,2%; insumos químicos y plásticos 0,5% y minerales no metálicos 0,2 por ciento.

Los restantes sectores de actividad conservaron un retroceso acumulado con un ritmo superior al del promedio del índice de producción industrial de FIEL, comenzando por papel y celulosa 1,7%, cigarrillos 3%; siderurgia 6,1% y la industria automotriz 12,5%, en estos dos últimos casos claramente afectados por la competencia desleal de productos de China y la crisis de Brasil, respectivamente.

Fuente Infobae