Octubre cierra hoy con el peor saldo de los últimos años para el Banco Central. No sólo las reservas que informa la entidad cayeron u$s 6.200 millones especialmente por el pago de Boden 2015, sino que además la intervención del BCRA en el mercado terminó con un inédito saldo negativo que superó los u$s 2.400 millones. Si bien ese rojo se explica por la necesidad de seguir abasteciendo divisas al mercado en un contexto de falta de oferta, incluye además la venta de u$s 500 millones a la provincia de Buenos Aires de principio de mes para que el distrito haga frente a un importante vencimiento de deuda en el mercado internacional.

Hasta ahora sólo se conocen oficialmente los datos hasta el 16 de octubre, que marcan un volumen de ventas que llega a u$s 1.650 millones. Hoy a la tarde se divulgarán los datos de la semana pasada y habrá que esperar otros siete días para conocer el balance del mes. Pero los datos preliminares provistos por la propia institución que preside Alejandro Vanoli permiten inferir que desde el pasado lunes 19 hasta ayer se vendieron otros u$s 740 millones.

La cifra es de por sí alarmante teniendo en cuenta la vigencia del cepo cambiario, que procura reducir la fuga de capitales y el impacto en las arcas del BCRA. ¿Cuál es el canal de salida de esos dólares? Principalmente se van por el dólar “ahorro”, que suma casi 700 millones mensuales y la demanda de turismo a través del uso de la tarjeta en el exterior y la compra de paquetes y pasajes. Además, hay que agregar las divisas que se utilizan para que terceros como la provincia de Buenos Aires asuman sus compromisos. Como el saldo de la balanza comercial es equilibrado a fuerza de prohibir importaciones no genera un impacto sobre la intervención del BCRA.

Así como el saldo negativo de la intervención del Central resultó la más abultada desde que se impuso el cepo cambiario a fines de octubre de 2011, lo mismo sucede con la caída en el nivel de reservas que se informa oficialmente, que pasaron de u$s 33.257 millones a fin de septiembre a u$s 27.000 millones. Sin embargo, el nivel de reservas líquidas (es decir las que se pueden aplicar a la intervención cambiaria o al pago de deuda) es sustancialmente menor.

Este deterioro es el marco que permite entender las últimas decisiones adoptadas por el Central. En primer lugar decidió informalmente (sólo hubo comunicación por chat) reducir de 150.000 a 75.000 dólares los permisos para girar divisas automáticamente al exterior, tanto para empresas productoras de bienes como de servicios. Y en forma paralela subió tres puntos la tasa de interés para ahorristas con el objetivo de evitar una mayor dolarización de carteras en plena etapa preelectoral.

Fuente: Ambito