El oro tocó máximos de un año este jueves por la caída del dólar, los rendimientos de los bonos del Tesoro en Estados Unidos y los mercados bursátiles ante las expectativas de que la Reserva Federal tenga dificultades para elevar las tasas de interés en ese país este año.

El oro escaló un 4,7%, a u$s 1.248,50 la onza, su punto más alto desde el 5 de febrero de 2015.

Es improbable que la Fed revierta sus planes de elevar las tasas este año, pero el ajuste de las condiciones crediticias, la volatilidad en el mercado financiero y la incertidumbre sobre la expansión económica en China sólo permitirá ajustes graduales a la política monetaria, dijo la presidenta de la Fed, Janet Yellen.

Un menor ritmo de alzas de las tasas de interés podría ayudar al lingote, al mantener bajo el costo de oportunidad de tenerlo.

La deuda estadounidense a largo plazo escaló en momentos en que los inversores apostaban que la Fed sería incapaz de endurecer la política incluso a un ritmo gradual, o que si logra elevar las tasas de interés eso sólo apresuraría la llegada de la recesión y la deflación.

Los rendimientos de los bonos del Tesoro a 10 años cayeron a mínimos desde mayo del 2013, a casi 1,6%. Debido a que el oro no paga intereses, la caída en los retornos es considerada positiva para el metal.

El oro también fue apuntalado por la depreciación del dólar, que abarató el valor de los metales para los tenedores de otras divisas.

Las acciones europeas y estadounidenses bajaron con fuerza, presionadas por un renovado desplome en los papeles de bancos y mineras.

Fuente Ambito