El FMI, que fue un duro crítico de las estadísticas argentinas en la época del kirchnerismo, sigue de cerca los “recientes acontecimientos” en el INDEC, en alusión al desplazamiento de la experta Graciela Bevacqua y la controversia por el tiempo que lleva la elaboración de un nuevo índice de precios. Y, aunque no se expresó sobre el plazo necesario para lograr un nuevo indicador, señaló que es importante que los datos sigan los principios de “integridad y credibilidad”.

Un portavoz del organismo dijo ayer a Clarín que estaban al tanto de las últimas novedades en el centro de estadísticas y que permanecían, como ya habían dicho varias veces, “en conversaciones con las autoridades del INDEC respecto a la provisión de datos inexactos del índice del precios al consumidor (IPC) y el de Producto Bruto Interno (PBI)” y que esperaban “seguir trabajando con ellos para mejorar la calidad y la transparencia de los datos oficiales argentinos”.

Respecto de los plazos para elaborar un índice nuevo no dio precisiones pero señaló que “lo importante es que los datos sigan los principios de integridad y credibilidad” para lograr “la misión que deben cumplir las estadísticas oficiales”.

La normalización del INDEC fue una de las promesas de campaña de Mauricio Macri. El nuevo gobierno suspendió la difusión de las estadísticas oficiales de inflación para reelaborar los procesos de medición tras las manipulaciones en los cálculos de los índices desde 2007. Pero esta semana fue despida la directora técnica del organismo, Graciela Bevacqua, quien había anticipado que la elaboración del nuevo índice de inflación demoraría ocho meses, un plazo que el gobierno nacional considera excesivo en momentos en que comienza a negociar los aumentos salariales con diferentes gremios de trabajadores. El titular del INDEC, Jorge Todesca, asegura que el nuevo índicador se podría lanzar “en el segundo trimestre del año”.

Fuente IEco