La pulseada que se reinstaló ni bien se terminó el cepo cambiario es un clásico del mercado financiero: dólar versus tasa. La realidad es que por ahora el dólar está ganando cómodo. El tipo de cambio minorista quedó a $14,18 ayer. Desde que se abrió el cepo, el 17 de diciembre, subió 1,6%, pero trepó 6,6% desde el piso de $ 13,16 que alcanzó el 21 de diciembre. Las tasas de interés de los plazos fijos a 30 días no pasan del 26% (2,1% mensual) para el segmento minorista.

La persistente suba del dólar de esta semana reavivó las dudas entre los ahorristas, respecto a qué conviene hacer con los pesos. El bajón inicial del tipo de cambio de los primeros días post- cepo impulsó un fuerte crecimiento de los depósitos a plazo fijo en pesos. Ahora, es válido dudar cuál es la mejor opción.

Los contratos de dólar futuro también están mostrando que el mercado espera que el tipo de cambio siga en alza. Las posiciones que van de febrero a mayo subieron ayer 1,5% en promedio. Los contratos a fin de febrero se pactaron a $ 14,22, a fin de marzo $ 14,47, a fin de abril $ 14,75 y a fin de mayo $ 15,05.

Esos precios implican tasas de devaluación anualizadas del 10% la 20% ( más baja para febrero, más alta para mayo). Y están impulsando un negocio financiero interesante. Para el caso de la posición marzo, se venden dólares, y simultáneamente se invierte en Letras y se compra una cobertura de dólar futuro. La diferencia entre tasas (la de la Lebac y la implícita del futuro) es lo que impulsa esta “bicicleta”.

Al Banco Central no le preocupan demasiado estas bicicletas, sino transmitir la convicción de que su prioridad es bajar las expectativas inflacionarias. Y lo deja claro en cada licitación de Lebac.

La duda que, razonablemente, se instaló en el mercado es si el Central seguirá la tendencia de las últimas licitaciones y se animará a achicar aún más el rendimiento

de las lebac. Esas tasas arrancaron en el 38% y este martes ya estaban en 31,99%, para los plazos más cortos.

En el debate interno que se plantea cada martes en el directorio del Central ganan, por ahora, los que dicen que hay que seguir recortan

do las tasas. Pero todo dependerá, lógicamente, de la predisposición de los bancos a acompañar los deseos del Central.

El consultor Nicolás Dujovne expresó esta semana: “Está claro que el Banco Central no subirá sus tasas de interés en el corto plazo a menos que ocurriese algún evento inesperado. En regímenes de flotación cambiaria, las tasas de interés de política (las fijadas por el Banco Central) siguen un sendero estable, y el tipo de cambio es quien flota para acomodarse al esquema de tasas de interés. Si el Banco Central fijó un nivel de tasas inicial a partir del cual luego efectuó dos movimientos hacia la baja, de aquí en adelante debemos esperar que el Central siga ese rumbo”.

Fuente IEco