El dólar minorista avanzó ayer un centavo, a $ 14,93, mientras que el mayorista retrocedió siete centavos, a $ 14,61, su tercera caída consecutiva. En medio de la baja que viene presentando el billete, el Banco Central aprovechó para comprar divisas. Sin embargo, lo hizo a través del Mercado Electrónico de Cambios (MEC) y no mediante la estrategia habitual de tomar los billetes de bancos o cerealeras a través del denominado Siopel, que es el mercado que concentra la mayor parte de las operaciones y que hubiera promovido una caída mayor de la divisa.

La entidad comunicó el lunes que compró US$ 70 millones y el martes, US$ 25 millones, participación que no fue percibida por los operadores del mercado y que no alteró la cotización de la divisa.

“Ningún banco ve estas operaciones, salvo el Central”, afirmó una fuerte del mercado.

Desde la autoridad monetaria informaron que fueron operaciones puntuales por fuera de la rueda, que se concertan directamente con la contraparte. Hoy la entidad no tuvo participación.

Según aseguraron desde la plaza, de ofertarse esa cantidad en el mercado, la cotización del billete verde hubiera bajado aún más. “Si se pone una de estas partidas grandes en el Siopel se caería el precio del dólar”, analizó un operador.

Este mismo medio fue utilizado por el Central cuando le compró US$ 500 millones a la Provincia de Buenos Aires, tras colocar un bono por US$ 1.200 millones.

Pese a las adquisiciones, el director del Banco Central, Federico Sturzenneger, afirmó el martes que las reservas bajarían debido a la reducción de los encajes bancarios en dólares (límite máximo que pueden poseer).

El volumen operado en el mercado retrocedió levemente, a US$ 390 millones. Según PR Corredores de Cambios, “la oferta de dólares volvió a lucir importante”, frente a una demanda que “careció de la consistencia necesaria como para sostener la cotización e impedir nuevas bajas del tipo de cambio”.

Fuente IEco