Haciendo equilibrio; así está el Banco Central, que mira al dólar de cerca y espera poder mantenerlo en torno a los $ 15,20 con los que terminó la semana, para evitar una nueva ronda de remarcación de precios, pero evitando caer nuevamente en atraso cambiario. Después de intervenir el jueves, la entidad presidida por Federico Sturzenegger trabaja para contener el tipo de cambio hasta tanto el ingreso de divisas de la liquidación del agro alivie la sed de dólares que caracteriza a febrero.

En la autoridad monetaria planean que el dólar tenga pequeñas subas y bajas, en una especie de “serrucho”, pero no muy lejos de la cotización actual. Por lo tanto, podría repetirse la aparición en escena de esta semana por la que el banco vendió unos US$ 41 millones para frenar la suba. La estrategia está enmarcada también en el manejo de expectativas de los distintos sectores en la antesala de las negociaciones de paritarias, donde un repunte del tipo de cambio podría traducirse en reclamos de mayores aumentos salariales por parte de los gremios.

Para el sector productivo el dólar a $ 14 parecía poco, por lo que no es un riesgo que haya subido”, evaluó Gastón Rossi, director de LCG que consideró que “un tipo de cambio a $ 15 parece razonable considerando la devaluación de Brasil, nuestro principal socio comercial, las monedas de la región y el dólar
en el mundo”.

Y con el nivel de reservas actual, “hay margen para contener el tipo de cambio hasta que en abril se reanude la liquidación del agro”, puntualizó Rossi. El Central no participó en la rueda de ayer, y las reservas finalizaron en 29.176 millones de dólares, unos 895 millones de dólares por debajo de los US$ 30.071 millones registrados el 29 de enero, cuando se contabilizó el acuerdo con bancos privados, que sumaron unos US$ 5 mil millones a las arcas nacionales.

Estrategia. La expectativa es que el Central intervenga lo menos posible. De acuerdo con Daniel Marx, director de Quantum Finanzas, desde la intervención del jueves que fue marginal, el Central mostró su intención de no convalidar una suba mayor del tipo de cambio y de instrumentar un esquema de flotación limpia pero entre bandas, es decir, que sea fijado por la oferta y la demanda con escasas apariciones del organismo.

En ese juego, sin embargo, se tendrán en cuenta factores que suman presión. Desde la apertura del cepo, el tipo de cambio oficial se devaluó más de 55%, con un salto inicial superior al 35%. Ahora la cotización del Banco Nación (de referencia) acompaña a la del contado con liquidación, que se calcula en las operaciones en la Bolsa cuando se compran activos en pesos que luego son vendidos en dólares.

Todo se centrará en mantener alineada la tasa de devaluación esperada, la tasa de interés en pesos, y la suba de precios, que es el objetivo principal, la inflación.

Más allá del dólar en torno a $ 15, en la última reunión de directorio se discutió sobre la política de créditos, la colocación de depósitos en dólares, en nuevas líneas para el agro y la emisión de obligaciones negociables en dólares.

Fuente Fortuna