El Banco Central en los últimos comunicados ha mencionado explícitamente su intención de ir bajando las tasas de interés de las Lebacs de 35 días – la tasa de política monetaria -, sólo cuando haya signos claros y persistentes de una baja en la inflación subyacente (core). No ha dado mayores precisiones en cuanto a los tiempos de ejecución de esta baja. Por un lado le preocupan los efectos secundarios sobre la actividad económica. La suba de tasas encareció el crédito a empresas y consumo y está demorando la puesta en marcha de proyectos de inversión. Por el otro, también le preocupa la revaluación del peso. En los dos últimos meses el tipo de cambio real multilateral se apreció 10%, luego de la baja del dólar de 15.9 a 14.2 pesos, que siguió a la suba de tasas que el Central tomó para calmar el mercado cambiario a principios de marzo.

El mercado y la economía real aguardan expectantes la baja de tasas. No obstante, la prioridad del Banco Central sigue siendo la baja de la tasa de inflación. La inflación mensual de abril rondaría el 7%, empujada por la suba de tarifas. La inflación core, que excluye a los precios estacionales y a los regulados, como las tarifas, se habría ubicado en abril por primera vez debajo del 3% mensual, tras haberse ubicado por encima del 3% durante varios meses.

En este contexto, el Banco Central tendría espacio para comenzar a bajar la tasa de interés de la Lebac de 35
días, que actualmente devenga una tasa mensual directa del 3.1%. La reciente disminución de la inflación
subyacente le estaría otorgando esa posibilidad, en tanto las nuevas tasas de Lebac de 35 días post-eventualbaja
podrían seguir siendo todavía positivas en términos reales respecto a la inflación core.

El timing exacto de la baja de tasas de política monetaria es incierto. Podría comenzar este mismo martes, o bien podría demorarse algunas semanas más. La reciente suba del 10% en el precio de las naftas puede ser un factor que incline la balanza en favor de esperar. Visto desde afuera, no se entiende la oportunidad de este aumento en los combustibles, parece al menos descoordinado. En cualquier caso, la baja de tasas viene en camino. Esperamos que la misma sea gradual y se dé a lo largo de varias licitaciones. De este modo, otro de los objetivos – por si hubiera pocos – será moderar los efectos sobre el tipo de cambio nominal y evitar los cimbronazos vistos a principios de año tras la última baja de tasas.

Fuente EconViews