Está claro que el tipo de cambio en los niveles actuales incentiva las exportaciones y genera una caída en las importaciones. En nuestra economía, aún la mejora de las ventas al exterior no es un indicador significativo. Actualmente es la caída en la importación la que mejora las cuentas externas. Pero, ¿cuál es el gran problema de ajustar las cuentas externas por tipo de cambio? “Más inflación, mayor recesión y caída del salario en pesos y dólares”, enumeró Mariano Otálora.

Al respecto el economista Ricardo López Murphy advirtió que el gradualismo que quiso llevar adelante el Gobierno era “absolutamente inviable”. “El país ha cambiado hacia otro sendero. Al no tener más acceso a la deuda, hay que financiar las inversiones e importaciones, exportando más. En el largo plazo es muy sano pero en el corto plazo es traumático y podría haber sido peor sin el dinero del FMI”.

“Lo que debe quedar claro es que cuando no hay financiamiento existen dos caminos: ajustar por tipo de cambio o por receso. Y cuanto más se ajusta por tipo de cambio, menos se ajusta por receso. Por tanto hoy veo que no deberían dejar que el tipo de cambio baje tanto con una política monetaria dura y tasas muy altas. Considero mejor que el tipo de cambio esté más alto y las tasas un poco más bajas, para minimizar la caída de actividad y empleo”, remarcó.