La economía británica perdió velocidad en el periodo entre julio y septiembre, en medio de preocupaciones sobre la economía global en general.

La economía del país creció un 0,5% respecto al trimestre anterior, cuando el crecimiento fue del 0,7%, según dijo el martes la Oficina Nacional de Estadística. La tasa era inferior a las previsiones del 0,6%.

Se produjeron aumentos en los sectores de servicios, fabricación y agricultura, pero la construcción decreció un 2,2%.

La desaceleración y las “señales de aviso” de los últimos sondeos a empresas harán que el banco central se lo piense dos veces antes de plantearse subir la tasa de interés para final de año, dijo Chris Williamson, de Markit.

“Hay señales de que las empresas se vuelven más reacias al riesgo conforme se intensifica la preocupación global por el crecimiento, moderando sus contrataciones, inversiones e intención de gasto, lo que podría llevar a que la desaceleración profundice y arraigue”, dijo.

Fuente: AP