La disputa por la credibilidad de las estadísticas oficiales de nuestro país entró en cuenta regresiva: el próximo miércoles el Fondo Monetario Internacional (FMI) decidirá si avala o no la corrección de los indicadores oficiales en materia de inflación y crecimiento de la economía.

Se trata de un paso clave para el Gobierno de Cristina Kirchner, que trata de recuperar credibilidad en una materia que le generó enorme descrédito en el exterior y que la llevó a buscar una impensada colaboración con el organismo que lidera Christine Lagarde.

Nadie sabe cuál será el veredicto. El reporte, que ya está elaborado, se mantiene en secreto bajo siete llaves. Pero, en su reciente paso por esta ciudad, el ministro Axel Kicillof sugirió que sería mejor no apurar un veredicto y seguir trabajando junto al Fondo para “que no se produzca un dictamen que, por apurado, sea equivocado”.

En esa misma ocasión Kicillof hizo un encendido elogio de la capacidad técnica del FMI en materia estadística y de la conveniencia de “seguir trabajando juntos” hasta que los indicadores de la Argentina “sean los mejores del mundo”.

El Fondo no produjo, tampoco, una respuesta a ese inesperado pedido del ministro. En todo caso, el próximo miércoles se sabrán las dos cosas: si hay veredicto o no para las nuevas estadísticas y qué eco tuvo el pedido del ministro.

El FMI confirmó que, efectivamente, el directorio considerará el próximo miércoles el caso argentino. La expectativa es que produzca un pronunciamiento al respecto.

Fuente: La Nacion