Cristóbal López, el mayor empresario del juego del país y uno de los que más empresas compró durante la última década, busca hacer pie en la industria de los seguros, mientras espera reabrir negociaciones con la brasileña Petrobras.

Durante la semana pasada, circuló la versión sobre una posible adquisición de la filial local de la aseguradora italiana Generali. En un contexto en que los extranjeros se retiran del sector, vendiéndole a los nacionales,

emisarios de López emprendieron negociaciones con esa firma. Sin embargo, las mismas todavía no habrían llegado a una definición.
Otra oportunidad que se abrió para los tentáculos de López está relacionada con Petrobras. La estatal brasileña busca desprenderse de sus activos en el país. Para realizar esa operación, invitó a YPF (y a otras empresas, como Pluspetrol y Tecpetrol) a ofertar por sus operaciones, pero no a Oil, la empresa petrolera de López. Se creía que todo estaba encaminado entre YPF y Petrobras, pero ahora la negociación entre las partes parece estancada y Oil ve una chance de volver a colarse en esa pulseada.

Tras la luz verde del Banco Central – no exenta de polémicas– para la adquisición del Banco Finansur, López avanzó sobre el sector asegurador. Sus primeros diálogos fueron por Boston, una firma que terminó en otro dueño. Según quienes frecuentan a López, hubo averiguaciones sobre otra media decena de compañías del sector asegurador.

La historia con Petrobras es más antigua. Oil le compró una red de estaciones de servicio y una refinería en 2011 por US$ 95 millones y, en 2013, ofertó por todos los activos de Petrobras en el país. La operación fue rechazada en Brasil.

Este año, Petrobras retomó el operativo para vender. Oil siempre quiso participar, pero no fue invitada. YPF, que sí fue seleccionada para ofertar, presentó una propuesta por US$ 920 millones, pero en Petrobras buscan más dinero.

Cerca de López dicen que está dispuesto a pagar hasta US$ 1.000 millones, pero necesitan que Petrobras los habilite para poder hacerlo.

Fuente: IEco