La Presidenta Cristina Fernández de Kirchner realizó ayer una videoconferencia con el premier ruso, Vladimir Putin. Ambos se intercambiaron elogios, pero no hubo mención a un préstamo ruso por casi US$ 2.600 millones para la construcción de la represa Chihuido, en Neuquén.

Argentina y Rusia firmaron, entre el 21 y 23 de abril pasado, una serie de compromisos para inversiones en reactores nucleares y generación de energía (hidroeléctrica) por casi US$ 8.000 millones.

El empresario Eduardo Eurnekian –concesionario de los aeropuertos– forma parte de los consorcios que construirán el reactor y las represas, en ambos casos asociado con los rusos.

El financiamiento para la represa neuquina está demorado y se firmaría recién en noviembre. El Ministerio de Economía tiene algunos reparos sobre ese contrato.
El gobernador neuquino, Jorge Sapag, quiere poner la piedra inaugural de la represa antes que se termine su mandato, el 10 de diciembre. Para eso, habló de una alternativa por parte de “los chinos”. Un grupo de ese origen se presentó a la licitación de Chihuido con una empresa de Cristóbal López.

Pero el reemplazo de los chinos por parte de los rusos requeriría una estructura más compleja. El ministerio de Planificación tendría que anular la adjudicación vigente y llamar a un nuevo proceso. Aunque la cartera encabezada por Julio De Vido lo hizo en ocasiones anteriores, en este caso el Poder Ejecutivo no lo estaría evaluando.

“El 25 de octubre hay elecciones y espero el nuevo gobierno continúe sus políticas”, le dijo Putin a Cristina. La Presidenta dijo estar “segura de que los argentinos van a seguir en este camino de relaciones exteriores porque han visto los frutos. Quien gane las elecciones va a seguir profundizando la relación con los nuevos socios”, en referencia al actual vínculo con la Federación Rusa.

La Presidenta dialogó este mediodía con su par ruso con motivo de los 130 años del establecimiento de las relaciones diplomáticas entre ambos países. El último encuentro entre ambos jefes de Estado fue en una visita de Cristina Fernández a Moscú.

En junio, el ministro de Economia Axel Kicillof fue a una cumbre rusa organizada por Putin para mostrar su influencia en la región. “Tenemos una relación estratégica”, definió el ahora candidato a diputado nacional por el Frente para la Victoria.

El banco ruso que tiene que realizar el préstamo tuvo cierto disgusto cuando el ministerio de Planificación nombró a la Universidad de La Plata como supervisora del proyecto. Se esperaba que esa tarea la cumpliera la Universidad del Comahue, como parte de la participación del gobierno neuquino en el proyecto. El consorcio ganador contrató a KPMG, por su cuenta, para que los prestamistas dieran su aprobación.

Sin embargo, el contrato de financiamiento tiene otros escollos. En el Ministerio de Economía no están de acuerdo con todos los términos del contrato y buscan algunas modificaciones. En ese sentido, también habría reparos con la financiación por parte de grupos chinos.

Fuente: IEco