El Gobierno publicó, mediante la Resolución 5/2015 del Ministerio de la Producció, cuáles serán los productos que decidió proteger con licencias no automáticas de importaciones, un trámite que requerirá el visto bueno oficial, según indica la norma.

Según un trabajo preliminar que realizó la Cámara de Importadores, entre los sectores sensibles, el Gobierno decidió incluir -como también lo había hecho la administración kirchnerista- a productos textiles, juguetes, calzado y marroquinería, electrodomésticos y productos metalúrgicos.

De acuerdo a las posiciones arancelarias descriptas en la resolución, estarían alcanzados por las licencias no automáticas papeles, bolsas, sobres, cuadernos, sellos y tarjetas postales. Entre los productos para el hogar, se destacan las cocinas, estufas, bombas, compresores, ventiladores, lavarropas, heladeras, pequeños electrodomésticos, televisores, planchas y equipos de audio. También estarán protegidos las motos, neumáticos y cámaras de caucho, alfombras, camperas, remeras y otras confecciones textiles, valijas y portafolios. En los productos más industriales, se incluyen alambres, tubos y caños, perfiles de metal, accesorios para caños, cuchillería, limas y escofinas, herramientas de mano y llaves de mano. También tendrán tratamiento especial las calderas, calefones, hornos industriales, tornos, grúas, gatos hidráulicos, ascensores, carretillas, máquinas agricolas, engrampadoras y vías de tren.

Finalmente, la lista de productos se completa con hilados y tejidos de algodón, lana y sintéticos; químicos, maderas, cables de fibra, artículos de vidrio, cables de hierro, tapicería, cintas, aparatos de rayos X, densímetros, artículos de cama, aparatos de alumbrado y sus partes, botones y botones de presión, cierre de cremallera, encendedores y mecheros.

En los considerandos de la resolución se establece que “resulta necesario que las importaciones estén sujetas a un régimen que permita suministrar información estadística en forma descriptiva y anticipada a los registros históricos, a efectos de realizar un rápido análisis de la evolución de las mismas, útil en la eventual adopción de medidas de defensa comercial, y que evite demoras a distintos sectores productivos, estableciendo un procedimiento administrativo de la mayor sencillez y transparencia posible“. Y agrega que “por otra parte, para ciertos productos resulta conducente establecer un mecanismo de verificación previo al libramiento a plaza de dichas mercaderías, con el objeto de efectuar el seguimiento y control de las importaciones” y que “los sistemas de licencias de importación deben aplicarse de forma transparente y previsible”.

Desde la Cámara de Importadores calculan que las licencias no automáticas deberían demorar a lo sumo 60 días, mientras que las automáticas deberían salir en 96 horas. “Venimos viendo una buena actitud desde la subsecretaría de Comercio Exterior, que ha sido ayudar en todo lo intrincado que tenía el sistema. Había DJAI sin aprobar desde noviembre y la nueva conducción tardó una semana en sacar ese stock”, dijeron.

Fuente IEco