El presidente electo Mauricio Macri anunció ayer en declaraciones televisivas que pondrá su fortuna en un fideicomiso ciego para garantizar la transparencia de su gestión. El mecanismo que propuso es habitual en Estados Unidos, aunque no así en la Argentina. ¿Pero en qué consiste?

El objetivo del dispositivo es evitar el conflicto de intereses entre el patrimonio de un funcionario y la función pública. En rigor, se define como un mecanismo que permite a una persona que ejerce un cargo de autoridad pública, ceder la administración de su patrimonio a un tercero independiente.

La agencia Bloomberg aclara que el fideicomiso debe cumplir el criterio de ser “calificado” y para ello la Oficina de Ética insiste en que debe ser “independiente” para evitar un conflicto de intereses. Además, al menos para la rama ejecutiva de los ‘blind trusts’, solo los “fideicomisos institucionales”, como los bancos y las empresas de servicios financieros, pueden cumplir con el requerimiento de independencia,

“Los Blind Trust parecen simples, pero son un complejo instrumento financiero”, sostuvo en declaciones a Fortune Kenneth A. Gross, un abogado especializado en ética. Un estudio realizado por la organización Chile Transparente denominado”Normativas sobre conflictos de intereses y legislación sobre fideicomosio ciego” asegura, en ese sentido, que en el derecho comparado existen dudas sobre la verdadera utilidad del mecanismo para evitar conflictos de intereses.