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¿Qué pasa con los años que no aparecen en la sábana que entrega ANSES? ¿Y si no tengo certificación de servicios? ¿Conviene presentar lo de autónomos o no?

Estas preguntas se repiten cada vez que pensamos en nuestra jubilación. Y dado que la misma corre desde el momento en que la pedimos, cada día de demora es un día de sueldo que perdemos. Por eso, lo fundamental siempre es empezar con tiempo, todo el que se pueda, si es un año antes o dos no es exagerado.

Fundamental Repasar mentalmente toda nuestra vida laboral, tanto aquellos empleos en los que creemos que nos hicieron los aportes como otros en los que no. Ver qué pruebas tenemos, porque todo es valioso: una nota vieja, talones de afiliación, recibos de sueldo, sobres de sueldo o certificaciones añejas.

Relación de dependencia o autónomo Cuando uno es autónomo, es muy difícil exceder en monto a la jubilación mínima. Pero, cuando ha sido dependiente por algunos años, si estos fueron buenos en ingresos, cobran importancia y pueden elevar nuestro monto jubilatorio. Y si fue exclusivamente dependiente, cada año de aportes se reconoce con un 1.5% del sueldo de los últimos 10 años, por lo cual la expresión “con esto ya llego a treinta, el resto no importa”, es completamente equivocada.

Quien logre acreditar 6 años más después de 30 años de aportes, obtendrá un 20% más de ingreso, es decir una jubilación más cinco meses.

Para lograr acreditar más años, es fundamental el asesoramiento experimentado y así detectar: • certificaciones de bancos cerrados. • empresas del estado muy viejas y ya cerradas. • aportes hechos a número de cé- dula, y que en la sábana no se ven.

En definitiva, es fundamental recurrir con tiempo a una ayuda experimentada que nos permita obtener la mejor jubilación. Si uno inicia su jubilación dos meses más tarde de su cumpleaños, y no logra presentar o acreditar todo lo que tenía, habrá perdido mucho más dinero que si hubiera recurrido a un abogado para tramitarla.

* www.mijubilacion.com.ar Tel. (011) 4382-1869