Hace tiempo que las empresas minoristas buscan nuevas formas de mejorar su logística. Apelan a todo tipo de cálculos y tecnologías. Pero sí hay una que les viene como anillo al dedo, ese es el dron: los pequeños vehículos no tripulados que, a fuerza de bajar de precio y subir en prestaciones, se están acercando cada vez más a la vida cotidiana.

Empresas como Amazon, e incluso Google, ya anunciaron que están haciendo sus pruebas y que pidieron permiso para su uso a las autoridades regulatorias de los Estados Unidos. Ahora, el que se suma a las pruebas –y el pedido de autorización– es el mayor vendedor minorista del mundo: el supermercado Walmart.

El pedido es para usar un dron fabricado por la empresa china SZ DJI Technology y tanto para entregar productos a domicilio como para el retiro y revisión de inventarios,informó la agencia Reuters. La empresa también usará esos drones para tener control de las mercaderías en sus camiones.

La movida de Walmart le mete más presión a la Administración Federal de Aviación (FAA) de los Estados Unidos, oficina encargada de permitir –o no– este uso de los drones.

Michael Whitaker, su vice, había dicho en junio que la agencia espera terminar las normas dentro de los próximos 12 meses. Más rápido que lo anteriormente previsto.

Uso comercial de los drones

Aunque tienen su origen en el mundo militar, los drones terminaron de desembarcar en los últimos años en el ámbito civil. Las industrias que más los aprovechan son la de cine y televisión y el campo, que de este modo pueden controlar el terreno con gran precisión. También los productores de eventos artísticos y deportivos. Y, obviamente, son muy usados, en todo el mundo, por las diversas fuerzas de seguridad.

Pero crece la preocupación por la poca regulación de estos dispositivos y, por lo tanto, los posibles accidentes que puedan ocasionar así como la posible vulneración de la privacidad. ¿Qué pasa si se cae un dron y lastima a alguien? ¿Quién se hace cargo? Incluso ya empiezan a aparecer los primeros conflictos entre vecinos que se sienten espiados a través de un dron.

Para hacer frente a esetos nuevos problemas, este año se dictaron en la Argentina dos normas que regulan el uso de drones en nuestro país. La primera fue la disposición número 20/2015 de la Dirección Nacional de Protección de Datos Personales que estableció que con las imágenes obtenidas con un dron y que incluyan información personal deben tomarselos mismos recaudos que con las bases de datos de información personal.

La disposición apuntó al tratamiento de los datos y a la protección de derechos como la intimidad y no se refirió al uso del espacio aéreo y a otras cuestiones implicadas en el uso de drones.

Eso es lo que vino a regular laResolución 527/2015 dictada posteriormente por la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC). Establece que los operadores de drones deberáncontratar un seguro, inscribir las aeronaves, tener un certificado de aptitud psicofísica y dar un examen de pilotaje. Esta norma no aplica a los drones más pequeños cuando se usan con fines recreativos o deportivos.

El uso hogareño

Los drones del tipo hogareño son muy fáciles de usar, incluso se los puede comandar desde el celular o la tablet. Vienen con mecanismos que estabilizan las imágenes y un conector para un pendrive, en el que se puede ir almacenando las fotos y los videos captados. La contra, en todos los casos, es la baja autonomía de vuelo que otorga la batería. En promedio, duran unos 15 minutos, así que más que ese tiempo no se puede tener al dispositivo volando. Otra contra es que aún son bastante ruidosos.

El primer dron de uso hogareño que llegó a la Argentina es el AR Drone 2.0, de la empresa Parrot. Este dron tiene en su interior un router Wi Fi que se conecta con el celular o la tablet de su dueño para que se use como mando a distancia. Filma en HD mientras vuela y la batería dura apenas 12 minutos. Tiene un alcance de 100 metros. Parrot tiene otros modelos más caros, con más prestaciones.

En el país también se venden los drones Phantom 1, de DJI. A diferencia del anterior, viene con un control remoto. La autonomía es de unos 15 minutos y tiene un montaje para que lleve una cámara del tipo GoPro, que permiten tomar imágenes en movimiento con más precisión. Los modelos más baratos de estas dos compañías se venden en nuestro país a 10.000 pesos.