Tras el discurso de Daniel Scioli ante más de 600 empresarios de primera línea, Miguel Bein, ungido como su hombre en materia económica, subió al escenario tal vez para dismiular que el candidato no iba a responder preguntas. Bein arrancó las sonrisas y los susurros cuando dijo: “En estas mesas hay más reservas que en el Banco Central”. Luego contó que de acuerdo a datos de la Reserva Federal de Estados Unidos, Argentina importó en los últimos años US$ 75.000 millones que están en poder del sector privado y fuera del circuito productovo. Bein alentó la idea de una repatraición de capitales en caso de que Scioli llegue a la Casa Rosada.

En un momento de su charla se refirió a la pobreza, “pónganle 25%, pero es la mitad de la que había en 2003”, señaló para recalcar que Argetina tiene una deuda que apenas lega al 8% del PBI, en obvia referencia a que se podrá buscar financiamiento en el exterior para mejorar la productividad de la economía, en lo que denominó una agenda pro inversión.

En lo que pareció un mensaje para diferenciarse de Axel Kicllof, Bein indicó que “primero se distribuye y luego hay que crecer para seguir distribuyendo. sino lo que se reparte es inflación y frustración. Este es el tren del desarrollo que no es un tren bala, sino un tren lechero que para en todas las estaciones”.

El asesor económico de Scioli percibió que en el auditorio había varios de los grandes productores agropecuarios: “Siembren que les va a ir bien”, los alentó.

Fuente: IEco