Varias de las grandes compañías aéreas ya habían tomando la decisión de eliminar toda oferta de pasajes baratos para evitar así quedar atrapadas con grandes cantidades de pesos ante una devaluación. Hasta ahora venían administrándose en la escasez. Sin embargo, anteayer, el día después de las elecciones, el Banco Central volvió a recortarles los cupos de dólares a todos los grandes importadores y, para algunas aerolíneas, la situación se volvió insostenible.

La empresa, que lleva 25 años en el país, nunca antes había llegado a cerrar la venta de tickets. El antecedente más reciente fue en Venezuela, donde optó por frenar toda nueva emisión después de quedar atrapada en bolívares por el equivalente a US$ 700 millones y de que el gobierno devaluó su moneda en más de un 800 por ciento.

Las compañías aéreas necesitan hacerse de dólares para pagar los leasings y el mantenimiento de los aviones, los gastos de la tripulación, y la comida, entre otros muchos ítems.

Pero no fue la única compañía que tomó una decisión similar. También LAN y TAM dejaron de vender tickets baratos y acotaron sus ventas desde el mes pasado. Todas las empresas internacionales que operan en el país habían acordado además pedir ayuda a sus respectivas embajadas, para que intercedan por la vía diplomática ante el gobierno argentino.

Después de todo, existen tratados bilaterales que la Argentina incumple cada vez que impide el normal acceso de las empresas al mercado de cambios oficial.

Otra pesada herencia

No existe en la industria aerocomercial un cálculo certero sobre la cantidad de dólares que las empresas no están pudiendo comprar. Pero se estima que por ahora serían más de US$ 400 millones. Las líneas aéreas más grandes, con mayor volumen de ventas, obviamente son las más comprometidas.

La semana pasada, el responsable de la Asociación Internacional de Transporte Aéreo ( IATA), Tony Tyler, dijo en la publicación especializada Airline Business Daily que “más de la mitad de las aerolíneas en la Argentina tienen acumuladas ganancias [que no pueden girar]”. El ejecutivo agregó sin embargo que estaban esperando poder trabajar con el nuevo gobierno que surgiera después de las elecciones del domingo pasado. De todas formas, aclaró Tyler, la magnitud del problema es, para la industria, apenas comparable con lo que sucedió en Venezuela, donde llegaron a tener US$ 3800 millones sin poder girar al exterior.

En agosto del año pasado, la capacidad internacional hacia y desde Venezuela llegó a caer en 49% respecto del nivel más alto del año anterior. Nunca se había registrado semejante caída de capacidad en ningún otro país, de acuerdo con los registros de IATA.

A comienzos del año pasado, en la Argentina, varias compañías aéreas habían tenido dificultades para poder acceder a los dólares necesarios para poder llevar adelante su operación. Sin embargo, cuando sus quejas tomaron trascendencia pública, el Gobierno terminó por flexibilizar el cepo cambiario. El problema es que ahora en la industria son conscientes de que, por ruido que hicieren, el Gobierno no tiene en sus reservas los dólares necesarios para venderles.

DEL EDITOR: por qué es importante. La decisión de American Airlines, que tiene un antecedente en Venezuela, exhibe claramente la crítica situación de las reservas