El titular de la AFIP, Alberto Abad, parece decidido a marcar fuertes diferencias con la gestión de su antecesor, el actual auditor general de la Nación, Ricardo Echegaray. El nuevo recaudador puso su sello también en el control de gastos superfluos: acaba de disolver un programa quesubsidiaba a los empleados de AFIP que quisieran aprender idiomas. También anuló una sospechosa licitación lanzada por Echegaray para adquirir un helicóptero.

Estas medidas fueron publicadas estos días en el Boletín Oficial. Por un lado Abad firmó la Disposición 104/16, que dejó sin efecto dos normas previas lanzadas por Echegaray en 2015. Eran las que crearon elPrograma de Fortalecimiento en Conocimiento de Lenguas Extranjeras. Esta iniciativa tenía un costo de hasta 5 millones de pesos anuales para la AFIP.

¿Cuál era la idea de Echegaray? Subsidiar todo o parte del costo de los cursos de idiomas que decidieran tomar los empleados del organismo, que a la vez son los de mayor retribución en toda la administración pública. En una primera etapa esta iniciativa preveía apuntalar la formación de 750 funcionarios. Podían estudiar en institutos privados de alemán, chino, francés, inglés, italiano, portugués y ruso. Cada uno de ellos iba a recibir un adicional de 6.750 pesos“en concepto de matrícula y/o cuotas abonadas en el año calendario”.

Para justificar la disolución de ese programa, Abad señaló que tomó la decisión “en el marco de la política de contención del gasto”, ya que “resulta indispensable encarar acciones que conduzcan a reducir el déficit a niveles compatibles con la capacidad de financiamiento“. Prometió de todos modos implementar algún sistema menos oneroso para apuntalar a aquellos empleados interesados en estudiar otros idiomas.

Pero el recorte más sugestivo que ordenó Abad fue la anulación de laLicitación Pública 141/2015 (Expediente 256.207/13), también lanzada por el actual titular de la AGN. El proceso apuntaba a adquirir un helicóptero para poner en marcha el un programa que se iba a titular “AFIP en el aire”.

En la página institucional del organismo no quedan rastros de esa iniciativa y mucho menos de la sugestiva licitación anulada. En consecuencia, Clarín no pudo saber cuánto dinero estaba en juego. Como referencia sirve el caso de la millonaria compra que iba a realizar en febrero la Gendarmería de un helicóptero a la empresa Aeronautics & Technologies, por 165 millones de pesos. El nuevo gobierno también dio de baja esa operación.

Fuente IEco