Banco Central (BCRA) se quedó sin poder de fuego o, al menos, según los cálculos que manejan analistas y operadores del mercado, no tendría casi reservas propias, lo que significa que para abastecer el cada vez más constreñido mercado de cambios estaría utilizando dólares prestados.

“Los dólares que tenés en las reservas del lado del activo se compensan con los pasivos que tiene el Banco Central. La disponibilidad en términos de reservas líquidas netas es cero”, sentencia el ex director del Carlos Pérez. “Lo que pasa es que, en cuanto a los pasivos, hay algunos que no son exigibles inmediatamente, como es el caso de los dólares que quedaron congelados por orden de Griesa, y que podrían llegar a usarse”, explica el economista.

En otras palabras, hasta la semana pasada, le quedaban al BCRA apenas US$ 424 millones propios, (menos de lo que necesita para una semana, al ritmo que viene liquidando reservas). Además, la mayoría de los activos en los cuales que están invertidas las reservas son ilíquidos. Porque el BCRA tiene, por ejemplo,posiciones en oro por US$ 2200 millones y derechos especiales de giro (DEG), que es la moneda del Fondo Monetario Internacional (FMI), por US$ 2800 millones.

Precisamente sobre este último punto, el economista Federico Muñoz, de Muñoz y Asociados, señaló: “La reducción del cupo diario para importadores a exiguos 50.000 dólares es el mejor testimonio de que se estarían extinguiendo las reservas líquidas. El BCRA computa como reservas los yuanes del swap por el equivalente a US$ 10.800 millones depositados en una cuenta en Hong Kong. Sería un buen momento para convencernos de que el swap no fue mero maquillaje contable y que arbitren los medios para convertirlos a dólares y traerlos (hacerlos líquidos).

Amilcar Collante, del Centro de Estudios Económicos del Sur, dice que, en lo que va del año, el BCRA lleva vendido un neto de US$ 10.464 millones sólo en concepto de dólar ahorro y gastos de turismo y con tarjeta de crédito. “Es probable que el BCRA ya esté usando depósitos de terceros. Porque no está entrando un solo dólar: los exportadores no van a vender ante la expectativa de una devaluación”,subrayó Collante. En el mercado se calcula que hay entre 8000 millones y 12.000 millones de dólares de exportaciones que podrían volcarse al mercado cambiario en un nuevo contexto.

Entre los economistas admiten, que pocos habían previsto este deterioro del balance del BCRA. La mayoría había especulado que el Gobierno buscaría refinanciar los US$ 6300 millones que pagó en octubre por el Boden 2015, o los millones que se fueron por la cancelación, el mismo mes, del bono bonaerense.

Pérez, de hecho, destaca que el ritmo de ventas netas del BCRA en octubre pasado y las previstas para noviembre serán tan altas como las registradas en 2011, previa la reelección de Cristina Kirchner, y antes de que se instaurara el cepo cambiario, precisamente,para contener una sangría de dólares, que es hoy tan grande como la de entonces.

Fuente | La Nacion