“Hay un cambio de actitud de la Unión Europea (UE) con la Argentina”, dice, entusiasmado, el ministro de Agroindustria, Ricardo Buryaile, que la semana pasada participó en Berlín de la Semana Verde, una feria de alimentación a la que asistieron 70 ministros de agricultura de diferentes países. Y ese cambio de actitud respecto del gobierno anterior en uno de los principales mercados para las exportaciones argentinas de productos agropecuarios, por unos 10.000 millones de dólares al año, comenzó a concretarse con hechos.

Buryaile se reunió en Berlín con el comisario europeo de Salud y Seguridad Alimentaria, Vytenis Andriukaitis, que le confirmó que en el primer semestre de este año se concretará la medida.

La Argentina tiene el status de país libre de aftosa con vacunación, con excepción de la región patagónica, que está libre sin vacunación, establecido por la Organización Internacional de la Salud Animal (OIE, en sus siglas en inglés). La fiebre aftosa es una enfermedad que daña al ganado vacuno, pero no a los seres humanos, y es motivo de restricciones comerciales de parte de países en los que no se detectó como Estados Unidos, la Unión Europea, México o Japón, entre otros.

Durante un encuentro con periodistas, Buryaile y la secretaria de Mercados Agroindustriales, Marisa Bircher, informaron que se habló con funcionarios europeos sobre la situación del postergado acuerdo de libre comercio entre el Mercosur y la Unión Europea. Dijeron que la UE tiene interés en concretarlo.

“Estamos trabajando con Cancillería para definir las ofertas”, dijo Bircher, Aunque sin brindar precisiones sobre la propuesta argentina, la funcionaria estimó que en marzo o abril habrá precisiones sobre el contenido de la oferta arancelaria argentina dentro del bloque regional.

La situación del acuerdo Mercosur-Unión Europea fue analizado durante una reunión con el ministro de Agricultura de Alemania, Christian Schmidt. Durante el encuentro surgieron otras posibilidades para fomentar las exportaciones argentinas. Entre ellas, los alemanes se mostraron interesados en importar soja no transgénica, un mercado de nicho desarrollado por semilleros argentinos.

Bircher informó también que se reactivará un convenio de cooperación con Alemania que no estaba operativo.

Además de los países desarrollados, Buryaile dijo que se reunió con ministros de naciones en desarrollo que se mostraron interesados en contar con tecnología y servicios de la Argentina.

“Había un convenio del Mercosur con Egipto que la Argentina no había ratificado y representa un mercado que importa unos 1000 millones de dólares anuales en alimentos”, dijo Buryaile.

Nigeria, otra nación interesada en desarrollar su producción agropecuaria, dijo que necesitaba contar con tecnología ganadera de la Argentina. “Sri Lanka necesita mecanizar su producción de arroz y trigo, podríamos abastecerla”, dijo Buryaile. “Queremos llevar los productos argentinos a todos los países”, añadió.

Fuente La Nacion