El Banco Central sigue siendo uno de los principales mecanismos que tiene el Tesoro para financiar sus necesidades fiscales. Luego de un aumento de $ 10.000 millones en los últimos treinta días, los adelantos transitorios de la autoridad monetaria al Gobierno ya suman $ 292.000 millones y se espera un fuerte aumento en diciembre, cuando se profundiza el rojo de las cuentas públicas. De acuerdo con los datos oficiales que divulga la entidad que preside Alejandro Vanoli, la expansión de dinero se mantiene a un ritmo sostenido. La base monetaria suma $ 539.000 millones, lo que representa un incremento interanual del 32,7%. Sin embargo, cuando se observa el aumento del rubro “circulación de billetes y monedas en poder del público”, el aumento es muy superior y llega al 37% en los últimos doce meses. Éste es el dato más relevante, porque muestra el aumento de la cantidad de dinero que la gente tiene en su bolsillo y que eventualmente presiona sobre el tipo de cambio y los niveles de inflación.

El principal canal que le permite al Gobierno controlar que no se expanda en forma exagerada la cantidad de dinero que circula es, paradójicamente, la venta de dólares. Como el BCRA viene soportando fuertes saldos negativos en el balance de intervención cambiaria mensual, la contrapartida es la absorción de pesos, como sucede con el dólar “ahorro”: cada divisa que vende el Central son pesos que rescata del público. Según la información oficial, la venta neta de dólares absorbió más de $ 22.000 millones en los últimos treinta días. La contracara, por supuesto, son los 1.800 millones de venta de divisas que se produjo en septiembre y los casi 780 millones vendidos en el arranque de octubre.

Las colocaciones de deuda del Tesoro alivian parcialmente al BCRA, pero de todas formas resultan insuficientes para enfrentar las obligaciones en pesos. Se estima que para diciembre la base monetaria ya habrá saltado a más de $ 600.000 millones, aun cuando continúen las emisiones de bonos para absorber pesos del mercado y financiar el rojo fiscal. Para el nuevo Gobierno el desafío es doble: deberá lidiar con la caída del nivel de reservas y, al mismo tiempo, con una cantidad de pesos récord que circula en la economía.

Este aumento de la cantidad de dinero también permite explicar por qué se asiste a un fenómeno bastante particular, al menos para la Argentina: al tiempo que crece la demanda de dólares, también lo hacen los plazos fijos, que crecieron $ 15.200 millones desde el 27 de julio, cuando el Central subió las tasas para empresas. Así se rompió una lógica de las últimas décadas, ya que cada vez que había un fuerte salto de la demanda de dólares se resentían los depósitos bancarios. Hoy no hay sensación de que pase algo con el sector financiero, aunque la duda es hasta qué punto la tasa de un plazo fijo le ganará al tipo de cambio en los próximos meses.

Otro aspecto preocupante es que al aumentar el circulante de pesos en la economía y que al mismo tiempo haya caído el nivel de reservas produce una fuerte suba en el dólar “convertible”, un dato que es seguido de cerca por los inversores.

Fuente: Ambito