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Los países productores de petróleo (OPEP) han acordado este miércoles en Viena el primer recorte de producción desde 2008. El documento ratifica el borrador alcanzado en septiembre en Argelia, cuando se fijó una producción máxima de 32,5 millones de barriles diarios, frente a los 33,6 actuales.

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La organización buscaba desde hace meses un acuerdo para recortar la producción y elevar los precios del barril, que han caído desde los 120 dólares por barril de junio de 2014 hasta los 50 actuales.

“Lo que hicieron es subir el piso que antes era 45 dólares a 52 dólares y además limitan la cantidad de producción diaria. Eso debería ser visto como algo bueno en el mercado”, explicó Juan Manuel Carnevale.

Con esta situación cerrada, el precio del crudo en los mercados subió. El precio del barril de brent se ha disparado cerca de un 9%, desde los 46,4 dólares de ayer a más de 50 de hoy.

El vuelo de Petrobrás y la concentración petrolera

En la primera jornada luego del acuerdo, el índice Merval trepó un 2,3% a 17.442,40 unidades, impulsado por las acciones de Petrobras que saltaron un 10,9% apuntaladas por la disparada del crudo en el mercado internacional. 

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Además, Tenaris ganó un 7,8%; e YPF, un 5,1%, entre los principales ascensos. El volumen operado en acciones alcanzó los $ 385 millones, aunque muy concentrado entre los papeles del segmento petrolero, más Pampa Energía.

“En este mercado la recomendación es comprar acciones de firmas petroleras de Estados Unidos. Y también por un período corto, puede ser bueno entrar en Petrobrás”, remarcó Juan Manuel Carnevale.

“De hecho se esperaba que las subas sean mayores. Si petroleo sube 10 %, las empresas que venden petróleo tendrían que subir más del 15 %, pero eso no sucedió. Sólo con Petrobrás Brasil y una compañía de Petroleo de Ecuador. Habrá que ver cómo sigue”,  agregó. 

¿Quién recorta y cuánto?

Es lo que resta saber. Esto enfrenta sobre todo a Arabia Saudí con Irán. Teherán ha destacado que, mientras en los años pasados no ha podido aumentar sus exportaciones debido a las sanciones internacionales, Arabia Saudí ha incrementado las suyas compensando en parte la producción iraní que faltaba, así como la de otros socios afectados por diversos conflictos (la guerra civil en Libia, la lucha con Boko Haram en Nigeria y el conflicto en Irak).

Irán argumenta que los socios que más han abierto las espitas en el pasado deben ahora ser los que más reduzcan su producción, posición que no acepta Riad. Según Bloomberg, Arabia Saudí habría cedido a su posición y permitido a Iran llevar su producción hasta los 3,9 millones de barriles diarios, nivel cercano al que alcanzó antes de las sanciones internacionales, y congelar ahí su producción.

Asimismo, el acuerdo incluiría una reducción de 600.000 barriles diarios en países no miembros de la OPEP, como Rusia, otra de las naciones que ha visto mermados sus ingresos, obligándola a recortar gastos y poner a la venta empresas públicas del sector.