Tenaris, firma productora y proveedora a nivel global de tubos de acero y de servicios para la industria energética, así como para ciertas aplicaciones industriales, espera una nueva caída de despachos y precios en el tercer trimestre, con una recuperación paulatina a partir del cuarto trimestre.

“La inflación de costos está por el momento bajo control, pero eventualmente tendrían que subir los precios de los tubos para compensar la suba observada meses atrás en las materias primas (que irá contabilizándose en el costo de producción hacia fines de este año)”, explicó a Mundo Dinero, Christian Reos, gerente de Research de la firma Allaria Ledesma.

“El rig count en Norteamérica viene creciendo en las últimas semanas, luego de la recuperación en el precio del petróleo hasta los USD 50 el barril aproximadamente. En el resto del mundo en general recién se estaría observando una incipiente mejora en la actividad petrolera”.

“No vemos una suba adicional relevante en el precio del petróleo, por lo que creemos que el incremento de las inversiones petroleras será gradual durante el próximo año. De esta manera, proyectamos para Tenaris volúmenes crecientes de venta de tubos sin costura, con una lenta mejora en los precios”.

“El mayor volumen le permitiría recomponer sus márgenes operativos. Proyectamos una mejora más relevante en 2018 (volumen creciendo 38% anual, ver tabla a continuación), ya que a mediados de 2017 entra en producción la nueva planta en EUA, que le permitiría prestar un mejor servicio a sus clientes de la región. Además de enfocarse en productos de mayor valor agregado para poder diferenciarse de una competencia creciente, Tenaris busca eliminar intermediarios en la cadena de ventas, ofreciendo servicios just in time”, advirtió en su análisis.

En base a los análisis y perspectivas, “nuestro target es de $ 25 para fin 2016 con una recomendación de VENDER”, el gerente de Research de Allaria Ledesma.

Resultados
Tenaris reportó una pérdida de $ 13 millones en segundo trimestre versus una ganancia de $ 18 millones en el primer trimestre. “Esperábamos una ganancia de $ 21 millones. Sin tener en cuenta una previsión por indemnizaciones de -$ 43 millones, el resultado sería similar a lo esperado”, advirtió Christian Reos.

El EBITDA fue de $ 124 millones (vs $ 205 millones en el primer trimestre). Excluyendo la previsión, el EBITDA hubiera sido de $ 163 millones, similar a nuestra estimación de $ 168 millones. La caída se debe a menores volúmenes y precios de venta.

La empresa considera que la actividad de perforación en EUA está rebotando y que en el resto del mundo también habría llegado a un piso.

Sin embargo esperan un ritmo de recuperación lento mientras persistan los bajos precios del petróleo. La compañía espera que las ventas del tercer trimestre continúen afectadas por la baja actividad y bajas de precio adicional.
Asimismo, para el cuarto trimestre, prevén una recuperación en el volumen de ventas y en los niveles de capacidad utilizada. Esta recuperación generaría una mejora gradual en el EBITDA.