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Con un nivel de “lluvia de inversiones” extranjeras en la Argentina que no se condice con el previsto por el presidente Mauricio Macri y bajo la firme intención de encarar los nuevos desafíos para atraer más negocios en el país después de las elecciones, el Gobierno decidió redefinir el esquema de trabajo de la Agencia Argentina de Inversiones y Comercio Internacional que hasta hace menos de un mes manejaba Juan Procaccini.

La salida de este funcionario fue apenas la muestra visible de los cambios que se prevén en esta agencia clave para el Gobierno. Según confiaron a Infobae fuentes calificadas, la idea es que la Agencia de Inversiones tenga un rol más activo, que haya un mayor control de sus gastos y que la Cancillería tome un papel más preponderante en la toma de decisiones.

Si bien por decreto presidencial desde su inicio en 2016 la Agencia es manejada en forma compartida por el Ministerio de Producción y la Cancillería, se sabe que Procaccini respondía a las ordenes del ministro Francisco Cabrera. Con la llegada del canciller Jorge Faurie, hay una fiel idea del Palacio San Martín para tener mayor intervención en este espacio clave para atraer inversores. De hecho la llegada a la Cancillería de Horacio Reyser como el nuevo secretario de Relaciones Económicas Internacionales no es casual: se trata de un hombre de mucha confianza de Macri y quien le quiere dar una fuerte impronta económica a la Cancillería junto con Faurie.

Por ahora no hay designado un reemplazo de Procaccini y tanto Juan Pablo Tripodi y Pablo Tarantini -actuales vicepresidentes- son los que temporalmente seguirán al frente de la Agencia de Inversiones. El nuevo jefe de la Agencia de Inversiones será definido por Faurie y Cabrera en lo inmediato. En los últimos días se trabajó contrareloj para hacer los ajustes necesarios y buscar el reemplazante de Procaccini.

Pero en la redefinición de tareas que prevé la Cancillería para esta Agencia se contempla con la posibilidad de dar un mayor respaldo de los consulados y embajadas argentinas en el exterior que hasta ahora tenían poca intervención en el trabajo de la Agencia. A la vez, se le quiere dar a esta agencia un perfil más cercano a las empresas teniendo en cuenta que la Agencia de Inversiones comparte con el sector privado el esquema societario. De hecho, históricamente cuando esta agencia se llamaba ExpotAr, la Unión Industrial Argentina (UIA) tiene un peso fuerte que con la llegada de Macri al poder fue perdiendo.

Además, en el gobierno creen que esta Agencia de Inversiones puede tener un rol más activo del Estado para agilizar la radicación de las compañías extranjeras que quieren establecerse en el país. Este es uno de los tantos cuestionamientos que recibe la Argentina cuando sale en búsqueda de inversiones. Mientras que en Chile, Colombia o Perú una empresa puede radicarse en esos países en menos de seis meses, en la Argentina puede demorar más de dos años. Al parecer, la intención de esta nueva etapa para la Agencia de Inversiones será poner énfasis en este tema sensible para los inversores extranjeros.

Hay otros detalles que los referentes de la UIA y del sector privado mencionaron a Infobae al destacar los cambios que se prevén en la Agencia de Inversiones. Las fuentes consultadas dijeron que uno de los detonantes de la salida de Procaccini y de la redefinición que se le quiere dar a esta agencia también tiene que ver con los abultados salarios que se pagan a algunos funcionarios y los bonos que se entregaron a fin del año pasado que generaron muchas quejas en el Estado. Pero según justificaron en la Agencia de Inversiones el salario promedio bruto del personal jerárquico ronda en los 50.000 pesos brutos mensuales, el bono anual que se pagó en diciembre pasado fue de aproximadamente un sueldo y sólo lo cobró el 20% del plantel. Según dicen en la Agencia, el salario es entre un 20 y un 30% más bajo que el promedio del mercado.

Por otra parte, el foco de la Agencia estará puesto en las ferias internacionales. La nueva administración con Procaccini a la cabeza había disminuido drásticamente la presencia de la Argentina en esas ferias por dos motivos centrales: por un tema presupuestario y para lograr una mayor eficacia. Sucede que durante el kirchnerismo hubo una “lluvia de ferias”, como dicen en el Palacio San Martín. Es que La Cámpora manejó con elevada discrecionalidad esas ferias y hubo variadas irregularidades en el manejo de fondos. Por ejemplo, en el último año del kirchnerismo la Agencia de Inversiones organizó el armado para los stands de la Argentina en 260 ferias internacionales. El año pasado ese número se redujo a 130 y este año no se llevará la presencia de la Argentina a más de 99 países.

Al refutar la idea de aquellos que cuestionana a la Agencia de Inversuiones por no lograr la “lluvia de inversiones”, los responsables del área sostienen el trabajo realizado con números: desde que llegó Macri se lograron sumar 63.888 millones de dólares en inversiones para 533 proyectos. No obstante, los números reales de inversión son de 28.000 millones de dólares hasta ahora por unos 140 proyectos en ejecución.

Desde el gobierno quieren poner en marcha antes de las elecciones de octubre todo el trabajo tendiente a la redefinición de la Agencia de Inversiones. Saben que después de los comicios la presión de la oposición y el ciudadano común para que llegue la “lluvia de inversiones” será mayor que lo que fue hasta ahora.

Fuente | Infobae